Gastos inesperados, ¿vas a quedarte otra vez sin vacaciones?

Parece una maldición, se acercan las vacaciones de verano para las que llevas meses ahorrando y siempre acaba por suceder algo que te obliga a gastar ese dinero. Y te quedas sin vacaciones y con una sensación de frustración muy difícil de definir. O tu coche no arranca y tienes que pagar un caro arreglo, o bien un problema en casa te obliga a hacer obras o resulta que todos tus electrodomésticos, que has comprado a un tiempo, deciden también jubilarse casi casi a un tiempo.  El resultado es el mismo, el dinero se va y te has quedado sin vacaciones de nuevo.

Pero no tiene por qué ser así. Cuando llevas todo el año trabajando para conseguir un sueño no es justo que cuando estás a punto de tocarlo con los dedos se desvanezca. Quizás deberías de dar un paso adelante, plantar cara a ese destino que se quiere torcer y hacer que se enderece. En lugar de gastarte el dinero para tus vacaciones hazte a la idea de que no está ahí, de que ya tienes todo pagado y recurre a los créditos rápidos para hacer frente al bache en el que te encuentras ahora.

No se trata de hacer esto cada vez que tienes un gasto extra, siempre es bueno tener un dinero ahorrado para imprevistos, pero te mereces esas vacaciones y si haces cuentas, seguro que puedes abonar la cuota fácilmente. Solo compara los intereses que te ofrecen las diferentes financieras y los plazos que te dan para abonar el importe.

Piensa que cuánto menos tiempo tardes en devolver el dinero menos intereses pagarás, pero también más alta será la cuota que abones. Se trata de encontrar un buen término medio, escogiendo una cuota que puedas pagar con facilidad pero que no prolongue innecesariamente el tiempo del crédito.

Así, pagarás el imprevisto al que te estás enfrentando y a la vez conservarás tu dinero para las vacaciones. Y, por cierto, antes de que vuelva a pasar nada vete pensando en reservarlas para que, de este modo, ya esté todo cerrado y no se tiente más a la suerte. Y es que las vacaciones pueden ser muy necesarias, especialmente cuando se ha tenido un año duro y es preciso cargar las pilas para volver tras el verano a comenzar con todas las ganas y la ilusión de siempre.

Esta entrada fue publicada en Negocios - Empresas. Guarda el enlace permanente.

Los comentarios están cerrados.