Vitaminas Halcón. Hoi An, auténtica Vietnam

Comercio y arquitectura medieval a orillas del Thu Bon

Cuenta la leyenda que un terrible monstruo cuya cabeza estaba en India, su cuerpo en Japón y cola en Vietnam es el que provoca las inundaciones en ríos y los terremotos con su ira. El caso es que diciembre no es época de inundaciones y por lo tanto un buen mes para viajar al sureste asiático.

Precisamente el río Thu Bon es el que divide la hermosa ciudad de Hoi An, en Vietnam central, que destaca por su espectacular conservación. Los bombardeos estadounidenses de los 60 no castigaron a la localidad tanto como a su vecina Hue y hoy podemos disfrutar de la arquitectura tradicional vietnamita, francesa- producto de la colonización- pero también japonesa y china, importantes actores comerciales del que fue el más importante puerto comercial en el sureste asiático en los siglos XV y XVI.

Para pasar de un lado al otro del río hay varios puentes, pero el más importante y quizá uno de los mayores atractivos de la Hoi An es el puente Japonés construido por comerciantes en 1593. Esta construcción de madera y piedra unía el barrio comercial japonés con el barrio chino de la ciudad. Dos estatuas de perros guardianes custodian sus extremos y su interior está decorado con farolillos, artesanía local muy apreciada.

Coloridas pagodas, casas familiares que rinden culto a los ancestros, excavaciones arqueológicas que revelan una intensa vida cultural desde el siglo II a.C. y otras construcciones que van desde el siglo XV hasta el XX te sumergen en el oriente más auténtico. Puedes combinar las visitas con las compras de artesanía, la degustación de deliciosa gastronomía –con especial atención al marisco- y sobre todo la sastrería, sector por el que es famosa la localidad, vestidos de fiesta a un precio ridículo y con la mejor seda oriental.

El centro de Hoi An es Patrimonio de la Humanidad y uno de los pueblos más auténticos y tranquilos de Vietnam. Pero el viaje es mucho más completo: su playa es otro de sus atractivos principales, arena blanca y aguas cristalinas invitan al descanso y al buceo; en la misma región puedes contemplar los campos de arroz con sus agricultores faenando cerca de las cabañas y en sus alrededores hay otras interesantes excursiones como el templo de Quan Cong, las montañas de Mármol, o las cercanas ruinas de My Son.  Puedes llegar en tren y en avión desde Hanoi y Ho Chi Ming.

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