Cirugía estética corporal

En la actualidad tenemos la oportunidad de acabar con muchos problemas de salud y de estética a través de la cirugía. Intervenciones tan sencillas como una liposucción no solamente regeneran el cuerpo ofreciendo un aspecto saludable, sino que eliminan muchos complejos e inseguridades. Cualquier tipo de imperfección, desde acné, cartucheras o una nariz excesivamente grande, puede ser solucionada por medio de la cirugía. En ningún momento se debe temer dado que los mejores especialistas se encuentran a su disposición para solventar cualquier tipo de duda. Tan solo debe asegurarse de acudir a centros que cumplan con todos los requisitos legales y a médicos perfectamente homologados.

Muchas veces, a la hora de acercarse a una clínica, puede encontrarse con diferentes tipos de operaciones con nombres un poco técnicos. A continuación se explica cada uno de ellos. La abdominoplastia, por ejemplo, elimina el exceso de piel acumulada en el abdomen. Se suele dar en personas que han perdido peso de manera muy rápida o en madres después de haber dado a luz. Si lo que le preocupa es el escaso volumen de sus nalgas, la solución es un sencillo aumento de glúteos a partir de silicona o con la propia grasa humana. En cuanto al aumento del mentón, o mentoplastia, seguramente ni siquiera se habría parado a pensar en esta cirugía. En este caso se utiliza una prótesis.

Otras operaciones comunes son la blefaroplastia o eliminación de piel en el párpado superior, el famoso lifting o ridectomia facial, muy útil para esas primeras arrugas, o el implante de pantorrillas, muy eficaz para enfermedades como la poliomielitis. Pero, sin lugar a dudas, las dos operaciones de cirugía estética más conocidas son el implante mamario y la liposucción. El volumen, en el caso de la primera, se escoge no solo en función del tamaño deseado sino también teniendo en cuenta las medidas del tórax o la elasticidad de la piel de la paciente. En cuanto a la segunda, también llamada lipoescultura, consiste en la extracción de grasa local utilizando unas cánulas absorbentes que se introducen mediante pequeños orificios en la piel.

Sin embargo, si lo que se desea es reducir volumen de pecho, se puede acudir a la reducción mamaria, muchas veces no cubierta por la Seguridad Social a pesar de estar tipificada la gigantomastia o hipertrofia mamaria como un desorden de salud. Las dos operaciones más comunes que restan son la otoplastia auricular y la rinoplastia, enfocadas en las orejas y la nariz, respectivamente.

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