Tratamientos de cicatrización

El verano es una época en la que la gente utiliza menos ropa, con lo cual deja a la vista más zonas de la piel, y no sólo a la vista de las personas sino que también a la vista del sol. Con el sol hay que cuidarse siempre, y cada vez más, pero aún es más importante si cabe cuando nuestra piel presenta cicatrices de nueva aparición ya que si no son correctamente preparadas para soportar el sol, la cicatrización no se realizará correctamente y podrán quedar marcas definitivas sobre nuestra piel. Este es un motivo por el cual muchos cirujanos estéticos evitan realizar muchos de sus tratamientos (como eliminación de verrugas, lunares o manchas) una vez que nos acercamos a los meses del verano, y es que su trabajo puede resultar poco satisfactorio para el cliente, dejando marcas definitivas. Pero, no siempre podemos tener control sobre las heridas en nuestro cuerpo y, a veces, debido a accidentes u operaciones nuestro cuerpo presenta cicatrices recientes y hay que saber cómo actuar para que el sol no afecte a su correcta cicatrización y nos deje marcas definitivas

 

Actualmente, las clínicas de cirugía estética ponen a disposición de sus clientes un gran número de tratamientos entre los que se encuentran los tratamientos de cicatrización. Este tipo de tratamientos ayudan a que las heridas cicatricen de una forma más rápida, minimizando su tamaño. De este modo, las probabilidades de que queden marcas definitivas en el cuerpo son menores.

 

Uno de los tratamientos de cicatrización existentes es la diatermia regenerativa que consiste en la aplicación de calor a la zona del cuerpo afectada mediante la utilización de campos eléctricos o magnéticos de modo que se incremente el flujo sanguíneo con la llegada de más plaquetas a la zona lo que disminuye el tiempo de cicatrización.

 

Otros tratamientos se basan en la combinación de sesiones en la clínica en los que se realiza un drenaje linfático manual en combinación con ultrasonidos además de la utilización en casa de parches anticicatrices y cremas específicas. Mediante los masajes y los ultrasonidos se consiguen que no se produzca una acumulación de fibras de colágeno en ciertas zonas, provocando diferencias en la cicatrización final. Por otro lado, los parches y las cremas aumentan la oxigenación en la zona de la cicatriz y mejoran la elasticidad.

 

Además, de este tipo de tratamientos las personas deberán utilizar cremas solares de protección total sobre sus cicatrices para evitar quemaduras sobre la piel nueva regenerada, ya que esto podría generar marcas definitivas.

Esta entrada fue publicada en Salud y Medicina y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *