La historia del vals en una escuela de baile Madrid

valsEl vals es un baile lento procedente de Austria en el siglo XII. Aunque ahora sea muy habitual encontrarte con mucha gente que sabe bailarlo (lo más seguro por ir a alguna escuela de baile Madrid este estilo no llego a estar del todo asentado hasta pasados unos años de su nacimiento. El vals conquisto en Viena a la nobleza y se expandió muy rápido a otros países. En el siglo XVIII cuando se introdujo en la opera como su nombre y se ha convertido en una danza rápida y viva.

Se caracteriza por tener compases de tres tiempos, en podrás aprenderlos con los mejores profesores. El primer tiempo es el más fuerte mientras que los otros dos son algo más débiles. En Latinoamérica existen muchas variantes como el vals venezolano, el colombiano, el brasileño, el ecuatoriano y el más conocido el peruano. Fantásticos compositores como Tchaikovsky con el Vals de El cascanueces o el Vals de La bella durmiente, Strauss con Sangre Vienesa y el Vals de los Novios son piezas muy recomendadas por especialistas musicoterapeuticos.

  • VALS PERUANO

Fue influenciada por los ritmos negros del Perú y fue desarrollado en el siglo XX en Lima. Su auge comenzó en los años 40 y 50 siendo por aquel entonces lo más producido musicalmente en Perú. Los pasos son más cortos y cadenciosos que el tradicional, y algo más rápido. Como género ha sido renovado por obras de fusión como el Chill out o el jazz.

  • OTROS VALSES

A parte del clásico de tres tiempos, también coexisten los llamados valses asimétricos, en general de 5, 8 u 11 tiempos. En el paso del vals, los tiempos suplementarios se bailan apoyándose en cada una de las piernas alternativamente permitiendo una elevación que acentúa los giros. Cabe la posibilidad que a mucha gente todo esto le resulte muy complicado, no siempre se tiene don de baile o le gusta bailar. Pero para todos aquellos que piensan que algún día deberían aprender a dar unos pasos, les animo a hacerlo.

Ir a una escuela de baile Madrid no te obliga a nada que tú no quieras. Solamente es un pasatiempo perfecto para aprender haciendo algo de ejercicio y, además, pasándotelo muy bien. Si es verdad que hay parejas profesionales que se dedican a esto, pero es muy complicado llegar a ese punto. Se necesitan muchas horas de entrenamiento, dedicación, y sobre todo, querer conseguirlo. Es precioso ver como se funden en la pista y dejan fuera todos los problemas para hablar así con todo el cuerpo.

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