Encontrar trabajo en un centro de negocios Madrid

A los dos días de entregar los papeles del trabajo me han llamado del centro de negocios ofreciéndome la posibilidad de encargarme de la limpieza y del mantenimiento de uno de los edificios. ¡Claro que sí! Por supuesto, encantada, por fin tengo un trabajo bien remunerado y con proyección de futuro.

Me casé muy joven y ya sabéis lo que pasaba antes: que te quedabas en casa cuidando a los niños, además el que era mi marido siempre fue una persona muy celosa y no me permitió jamás salir a trabajar fuera de casa. Acabé planchando sábanas para los hoteles y después cosiendo en casa camisas para una camisería, así podía tener a los críos atendidos y la casa en condiciones. ¡Qué equivocada estaba! ¡Cuánto tiempo he perdido!

Me separé hace siete años y esta fue la mejor decisión que he tomado en mi vida. No es que haya tenido una mala vida, es que no he vivido apenas, así que ahora estoy aprovechando. Todavía me considero una mujer joven, soy muy activa y muy trabajadora, mis dos hijos están estudiando y yo puedo desempeñar cualquier trabajo, por lo que me atreví a salir a la calle a buscar trabajo y me ha ido bien al parecer.

El primer día que fui al centro de negocios Madrid me quedé ensimismada por la magnitud de aquel edificio, escaleras, ascensores, puertas y ventanas por todos lados, maceteros de terracota… Un lugar maravilloso en el que trabajar. Tuve  que ir oficina por oficina presentándome; creo que caí bien a todo el mundo, e incluso a las personas más serias y mas ocupadas conseguí sacarles una sonrisa con mi encanto personal.

Y tras las presentaciones me puse manos a la obra: haría un piso diario, lo que son seis oficinas con sus baños y sus tramos de escaleras, pan comido para una mujer trabajadora como yo.

Empecé en una oficina de diseño gráfico en la que la mayoría de los trabajadores eran de la edad de mis hijos, todos muy majos y muy limpios. Los muchachos me trataron muy bien siendo conscientes de que era mi primer día allí.

Tras hacer esa oficina pasé a la siguiente que no pude atender porque estaban en una reunión muy importante con personas muy influyentes de Inglaterra y no quise molestar (bueno la verdad es que la secretaria me dijo muy amablemente que volviera más tarde). Así que me fui a una oficina de una diseñadora de joyas que comparte espacio con un diseñador de bolsos, así que se complementan a la perfección.

Esta oficina del centro de negocios Madrid de www.rbtbusiness.es me encantó: muy colorista y divertida con una música de fondo comercial y decorado con muy buen gusto. En este pasillo hay muchas macetas y les hablo y les canto a todas, y están más bonitas que nunca; de hecho la diseñadora me dice que les hago para que estén así de lindas y yo le digo que nada, que darles cariño que es lo único que necesita un ser vivo para ser feliz. Bueno, y luz y agua… Pero todo eso no se lo dije, quedaba mejor lo del cariño.

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